Aprender a hacer popó a veces viene después.
Contrario a alguna información, muchos niños aprenden a controlar las heces al final. Muchos de ellos saben cuándo tienen que ir, pero forzar las cosas sólo hace que empeoren. En cambio, el reforzamiento positivo, el coacheo consistente y la celebración de los pequeños logros ayudarán a mantener motivado a tu hijo a entrenarse.
Recuérdale que los Niños Grandes hacen popó en el escusadito y pronto lo estará haciendo así. Considera depositar las heces de los calzoncitos entrenadores en el escusado, "donde deben ir". Incentiva, no exijas. Las exigencias sólo incrementan la lucha de poder entre tu independiente pequeño y tú. Utiliza palabras de aliento, mantén el enfoque positivo y el buen humor. Disfruta este momento compartido con tu hijo. El entrenamiento debe ser una experiencia agradable para ambos.
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