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Las cuatro reglas del entrenamiento.

Paciencia.

Habrá muchos accidentes y ocasiones en que el progreso en el entrenamiento se hará más lento e incluso se presentarán retrocesos. Todo esto también es parte del aprendizaje. Si tú te desalientas, tu hijo sentirá tu frustración. Mantén la calma, el entusiasmo, y persiste. Tu pequeño así aprenderá también sobre paciencia y tenacidad. Di a ti misma que las cosas mejorarán y lo harán.

Actitud Positiva.

Comienza por incentivar los sentimientos de Niño Grande y celebrar los pequeños logros a lo largo del camino. Elogia a tu hijo cuando pueda distinguir la parte anterior de la posterior del calzoncito, o quiera sentarse en su escusadito. Cuando ocurran accidentes dile, "Nos irá mejor la vez siguiente" o "No te preocupes, muy pronto lo lograrás". Tu actitud como coach es construir la confianza de tu pequeño.

Consistencia.

En lugar de ir y venir con los pañales, sigue reforzando los hábitos de Niño Grande mediante los Pull-Ups®. No te preocupes, son tan absorbentes y seguros que fácilmente los puede usar de noche sin riesgo de escurrimientos. El ir y venir con los pañales puede provocar confusión en tu hijo, así que asegúrate de dejar los pañales una vez que comiencen el entrenamiento.

Comparte el método de Entrenamiento Guiado por Mamá o Papá con todos los que cuidan y atienden a tu hijo. Algunos niños pueden tener un inicio lento, pero a la larga será más fácil si tú y todos aquellos que cuidan a tu pequeño comparten el mismo enfoque hacia el entrenamiento. También te recomendamos utilizar palabras positivas para la orina y las heces, así como utilizarlas consistentemente.

Tu hijo marca el ritmo.

Durante el entrenamiento, tu hijo está aprendiendo a ser más independiente. Ajusta el ritmo y las exigencias a su estilo de aprendizaje, evitando el estrés en el camino. No intentes forzar el aprendizaje o el progreso. Nadie aprende a la fuerza.


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